lunes, 29 de marzo de 2010

Receta para la hija única

Buscando el amor en los placares,
poniéndole la cola al burro.
Disfrazando pantomimas
con pelucas de romance.
Ténue como la buena falacia,
se escapó un día el verano.


Amatista violeta para el equilibrio.
Una docena de buenos libros.
Clases y talleres.
Puñados de ropa nueva.
Los ojos de papá cuando está orgulloso.
Una ducha caliente.
Risotadas y abrazos.
Un paseo en bicicleta.
Domingos y feriados.

Otoño será de obsequios.
Agasajos de mí,
para mí.

Mi propia hija única.

13 comentarios:

  1. "...Tenue como la buena falacia..."

    Hija de ti misma.

    ((Excelente)).

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  2. Qué lindo ser tu propia hija única, y recibir regalos en otoño. En invierno los abrís.. y en verano?? :S
    Existen las pelucas de romance? Dónde? :)) Quiero una.

    simba**

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  3. Bueno doña Lucía, para que no crea que ando haciéndome la guarra nomás... me quedan algunas espiritualidades.

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  4. oh es tan bello..!

    me sacaste esa sonrisa que se me escapa con las poesias hechas trazo de liniers.

    me parece tan bien! me diste ganas de tener una hijita unica a mi tam bien!

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  5. Con dolor te pariste a vos misma, sin embargo te gusta tenerte de hija...

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  6. ((Leí por ahí que alguien mencionaba mi nombre...))

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  7. un poco de amor propio?

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  8. Siempre es buena la dignidad

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  9. Pasaba por aqui saltando de blog en blog. Buen espacio.

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  10. Qué cosa que el parto tenga que ser doloroso hasta para alumbrarse a uno mismo, eh?
    Pero es así, efectivamente.

    Ahora ya estás en la parte buena, porque (te) tenés a la beba en brazos y te dedicás a mimarla(te) y disfrutarla(te).
    Pero fue necesario un laaaargo trabajo de parto para esto.

    Y todo por culpa de la manzana y la serpiente...

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